domingo, 10 de agosto de 2008

Soñaba contigo desnudo a mi lado,
mis piernas estaban hambrientas,
mis ojos desangrados.
Te regale mi sombra y la colgaste en el armario,
te regale mi fluido y lo secaste de tus labios.
Yo guardo el tuyo como ambrosía pura,
con el descansan mis penas,
con el enjuago mi lujuria.



No hay comentarios: