viernes, 17 de junio de 2011

BACKSTAGE

En tres días me he vuelto a ventilar la cuarta temporada de Mad Men. Qué buena que es coño, todos los capis perfectos, no sobra ninguno. Qué penica me ha dado la Dra. Miller, me cae muy bien. Draper es un bastardo, aunque siempre lo ha sido. Tiene destellos en que le perdono, sobre todo cuando habla con Peggy, pero en general le clavaría un abrecartas en la espalda.

















2 comentarios:

calamarin dijo...

El final de la cuarta temporada es ciertamente para matar a Don, que viaja en picado hacia el infierno... Lo peor de esta cuarta temporada ha sido la forma tan descarada en la que se quitaron de encima a Salvatore Romano.

yosónico dijo...

Sí, no supieron explotarlo muy bien. Igual reaparece casado con el botones.