viernes, 5 de agosto de 2011

AWAYDAYS


Carty (el rubito) es un medio idiota, que por esas estupideces de la juventud, quiere pertenecer a un grupo de mequetrefes (fetichistas de las adidas) que lo único que piensan en la vida es ir a repartir hostias a los partidos de fútbol. El chico tiene su trabajo y todo, es responsable. Pero lo tiene crudo para entrar porque le tienen paquete. Un día se fija en uno de ellos, Elvis (chaquetilla marrón). Mejor dicho, Elvis se fija en él, ya que es gay. Tiene un estilazo que te mueres, un flequillo y una boquita de infarto. Nadie sabe nada de Elvis, de hecho es lo menos relevante de la película el que sea gay. El único problema es que Elvis se enamora de Carty, y cuando le mete en el grupo, el chaval se va de madre y el otro tiene que andar lidiando con él y con su propia movida.


Copio una critica de un lector de FilmAffinity, que me parece muy buena y acertada: 

¡El envoltorio está para comérselo!
Señores, "Awaydays" como historia es un truño, y su argumento tiene menos interés que un depósito a plazo a fijo en vuestra entidad bancaria. Sus protagonistas principales tienen una actuación... cómo diría yo... ¿descafeinada? ¿sosa? ¿sin brillo? ¿indiferente? ¿muy mala? Bueno, ¿y qué decimos de los "palabros" de estos muchachos? Yo pertenezco a ese tipo de gente que trata de sacarle partido a las academias de inglés y al "John Brown is a little indian, one little indian, two", y me gusta ver las películas en versión original, y vaya telita lo que sueltan esta gente por la boca, ¡no hay quien pille algo!

A pesar de lo que puedan suponer estos incovenientes, esta película podría durar cinco horas y seguirías pegado a la pantalla viendo modelos casuals de la época, escuchando temazos de grupos del nivel de Joy Division, Ultravox, The Cure o The Jam, o disfrutando con la decoración de las habitaciones. Y, como no, las peleas son geniales, empezando por cánticos amenazantes de "we are evil!" hasta las zurras que le dan los chavalitos a los puretas de las hinchadas rivales, por muy dudoso que sea el resultado final.

Sí, esta película sólo tiene envoltorio, ¡pero menudo envoltorio! Quédense con la estética y el ambiente que se respira y echen a un lado lo que le pasa a Elvis, Carty, su hermana y a todos los demás personajes de esta película. Dá lo mismo, créanme.

Jejeje Ps eso. Bueno, a mí sí me interesaba lo que le pasaba a Elvis. Es adorable. Y el momento, fumando crack en el confesionario, impagable. Te quiero Elvis! 


2 comentarios:

calamarin dijo...

Yo también soy fetichista de las adidas, tengo unos 6 pares... me encantan. Pero no pertenezco a ninguna banda ni nada por el estilo.

yosónico dijo...

K guay, ya me gustaría a mí. Yo tengo unas nike:( jaja, kiero unas botitas adidas todas negras.