domingo, 20 de noviembre de 2011

DIE BAD



 Qué guapo el cartel, eh! Hace tiempo que quería verla porque me enamoré de este precioso poster. La peli tiene un presupuesto bastante limitado, pero cuando hay talento ya se sabe...No es perfecta pero es muy original. Copio unas cosas de Asia Team.




 Die Bad es un film sumamente curioso por su concepción. Se compone de cuatro episodios, titulados "Pelea Callejera", "Pesadilla", "Hombre Moderno" y "Die Bad". Lo curioso es que dos de ellos (el primero y el tercero) son dos cortometrajes estrenados en 1998 y 1999 respectivamente. A pesar de ello, el film tiene una coherencia admirable, producto de un brillante trabajo de compaginación y de la visión unificadora de su realizador.

Los cuatro episodios comparten al mismo protagonista, que transita por sendas situaciones signadas por un destino común e inevitable: la violencia. La cita de Jeremias 10.23 que aparece en los títulos confirma que este hombre está atado a la rueda del destino: "Bien sé, oh Jehová, que el camino del hombre no está en sus manos y que no depende del hombre que camina enderezar sus pasos".


"Pelea Callejera" es la historia de un grupo de jóvenes que, por un motivo nimio, luchan en un local de video-juegos. La batalla termina con la muerte accidental de uno de ellos en manos del protagonista, producto de un golpe en la nuca contra una mesa de billar. Este episodio está narrado como si se tratara de un video game, más precisamente Street Fighter. Una diversidad de texturas, cambios de focalización constantes, encuadres aberrantes (no justificados por ningún punto de vista) y una violencia ritualizada caracterizan a este segmento del film.



 La segunda parte, "Pesadilla", transcurre unos años después. El involuntario homicida salió de la cárcel para encontrarse con un infierno. En efecto, su familia es un mundo más violento que el de la prisión. Además, el estigma dejado por su paso en la prisión es una marca difícil de aceptar para sus conocidos. Un sueño violento lo atormenta por las noches y al despertar su cuerpo aparece marcado por una herida, parafraseando siniestramente al aforismo de S. T. Coleridge que decía: "Si un hombre atravesara el Paraíso en un sueño, y le dieran una flor como prueba de que había estado ahí, y si al despertar encontrara esa flor en su mano... ¿entonces qué?" -o posiblemente citando al film Pesadilla en lo profundo de la noche (A nightmare on Elm Street, Wes Craven, 1984), con el cual comparte muchas marcas genéricas del cine de terror-.


Planteada como un falso documental, "Hombre Moderno", utiliza el recurso del personaje hablando directamente a cámara para otorgar un estatuto de realidad al relato. Como podemos advertir, este realizador va echando mano a distintos recursos formales y a distintas convenciones genéricas para construir su relato. Lo que mantiene la cohesión es el tema de la violencia, desarrollado cronológicamente en torno a un mismo protagonista.


"Die Bad" es el último episodio y el que da su nombre al conjunto. Filmado en blanco y negro, con una puesta en escena y en cámara similar a la utilizada por Mathieu Kassovitz en El odio (La haine, 1997) y un trabajo contrapuntístico entre la imagen y el sonido, nos presenta al protagonista tratando inútilmente de escapar a su destino. Una cruenta lucha entre pandillas y un retorno a la situación inicial del film son los puntos álgidos de este segmento, trazando un círculo vicioso del cual parece imposible escaparse.



El director y guionista Ryu Seung Wan prueba que los fragmentos del discurso clásico, si están bien ensamblados en un nuevo conjunto, pueden generar un sentido y evitar caer en el vacío conceptual al que nos tiene acostumbrados el pastiche postmoderno.

3 comentarios:

Sidhe dijo...

Enorme recomendación caballero, reseña no, reseñón :)

yosónico dijo...

Graciaaaaas!!!!! Pero es copiadaaaa!!! :( jajaja

Sidhe dijo...

¡¡Vaya hombre!! Aunque los Lunes se perdona casi todo jajaja ;)