domingo, 8 de enero de 2012

SUNDAY MORNING




Sunday morning se ha roto el cielo encima mio y me han caído todos los trozos afilados en la cabeza. Me han empezado a sangrar los ojos por mirar con envidia y me he tragado la sangre otra vez. La cabeza se me ha llenado de lágrimas y mis pensamientos no saben nadar. Las canciones me dejan agotado por tanta maravilla, aunque ni siquiera una cama puede amortiguar todo el peso de la tristeza. Siempre las quejas. El hambre mata al tercer mundo y la estupidez al primero. Pero cuando la imbecilidad se te sube a la cabeza no te la puede sacar ni un cuervo a picotazos. Caballos centelleantes me liberan de este infierno salado y no hay mejor manera de florecer que perderse en el genio de un suicida. Me gustaría llorar litros de miel y ahogarme en fantasías de ponys edulcorados. Pero como decía el bueno de Kerouac:

Perros rojos en un infierno verde,
 
¿ qué es esta cosa dividida que denomino yo mismo?

¿qué mensaje es el que ofrezco aquí?


qué
facil es deslizarse hacia la pretensión poética.
 

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