martes, 1 de mayo de 2012

POLANSKI


Polanski es uno de esos directores que marcó un antes y un después en mi forma de ver cine.. La primera vez que vi Repulsión sentí esa convulsión en el cuerpo y en la cabeza, que se produce cuando ves algo que admiras y que te maravilla. Me ha pasado muy contadas veces, por ejemplo con Cuentos de Tokyo de Ozu, o con Así es la vida de Arturo Ripstein. Todavía recuerdo esa sensación en la segunda secuencia de la película, que empieza como un subjetivo desde el pasillo de la casa hasta el salón donde se encuentra Arcelia Ramírez dandose cabezazos contra la pared, acompañada por los boleros en la tele. Pero el momento decisivo fue cuando aparece el director reflejado en un espejo con su cámara. Igual suena exagerado, pero sentí que algo se me revolucionaba por dentro y mis ojos nacían de repente. Con Polanski también fue igual. Las locuras de la Srta Ledoux, y el viaje hacia el interior de su cabeza que se produce en Repulsión fue un momento muy especial. La atmosfera en su apartamento y la oscuridad galopante que se apodera de ella por medio de la mano maestra en la cámara de Polanski me sedujo por completo. Después de esto empecé a tragarme sus primeras películas y un día, cuando compré El cuchillo en el agua, me encontré con sus cortometrajes. Quedé absolutamente impresionado por la genialidad de aquel joven, que en el momento en que los hizo, tenía exactamente los mismos que tenía yo cuando los estaba viendo.


Total... que en aquél entonces me había juntado con unos compañeros para hacer un colectivo fotográfico, aunque yo era el único que era principalmente de vídeo. El caso es que como ejercicio, con intenciones de hacer una pequeña exposición, decidimos jugar con algunas fotos míticas inventandonos una historia del por qué de ese momento. A mí me tocó una de René Burrí, que era de cuatro hombres trajeados en una terraza. Debido a mi reciente experiencia con Polanski, decidí hacer, aparte de las fotos, un vídeo de todo aquello. Así que me inventé que esos hombres eran realmente mujeres disfrazadas que mataban a sus maridos e iban por el mundo en ese plan. Inspirado por Repulsión me obligué a hacerlo. Llegó el día de la exposición y yo no había hecho nada. Todavía no había comprado los cortos, así que unos meses después me puse a verlos y lo dicho, quedé fascinado total. Mamíferos y Asesinato me encantaron. Pero cuando vi Dos hombres y un armario ya me quedé con la boca abierta. Así que entre tanto éxtasis, a las 4 de la mañana, el impulso de Polanski  (y la noche) me llevó a sentarme en el ordenador a editar y lo terminé. Así que eso, todo este rollo era para poner este humilde vídeo, hecho con mucho cariño, por culpa de un tío bajito y raro.

2 comentarios:

Einer dijo...

Conque Jonathan, ¿eh? Me ha parecido la hostia y no te lo digo por decir. La música era cojonuda, por cierto. Claro que si te inspiras en genios como Polanski, normal.

Ayer pusieron Detroit Rock City en Paramount (paso de llamarla Cero en conducta) y la dejé grabando porque me tenía que ir, pero me dio tiempo a ver hasta la escena de la pizza que me pusiste. Gracias, tío. Qué descubrimiento. Como lo que me queda por ver sea igual de bueno, peliculón.

yosónico dijo...

:) Jonathan Jonathan... Gracias...Unai! XD Ps la música es de un grupo que tenía por ahí. A que no sabes cómo se llama? Blackfilm! Pasote eh! DETROIT ROCK CITY te pega mucho. Es buena peli, tiene sus cositas. Una pequeña joya de finales del XX.